ISLA DE PASCUA
Sus habitantes le dicen Rapa Nui, pero a esta remota isla del Océano Pacífico -en la llamada Polinesia- se le conoce como Isla de Pascua y forma parte del territorio chileno desde 1888. Se dice que es uno de los lugares habitados más remotos del planeta y se ubica a poco más de 3.700 kilómetros de la costa chilena, unas 5 horas y 40 minutos en vuelo desde Santiago.
Con casi 6.000 habitantes y una superficie de 164 km2, la isla alberga sitios asombrosos, como volcanes, playas de arenas rosadas, sorprendentes cavernas y paisajes inigualables, además de los monumentales moais. Estas son unas enormes estatuas de piedra -hay unas 900 repartidas por la isla- que decoran el borde costero y que durante muchos años han sido una incógnita para la ciencia y los arqueólogos.
A pesar de su pequeño tamaño y la distancia que la separa del continente, Isla de Pascua posee varios hoteles con gran infraestructura. Sus espectaculares paisajes y gastronomía local ponen lo demás para hacer de este un destino incomparable.
Qué Hacer
Tanto la isla como el mar que la rodea exhiben una naturaleza impresionante. Las cristalinas aguas del Pacífico son ideales para la práctica del buceo y el snorkeling. La flora submarina y fauna endémica son impresionantes y además la luminosidad y claridad del mar hacen de ésta una experiencia inolvidable para los buzos.
La playa de Anakena es de arenas blancas y aguas turquesa, la única de toda la isla habilitada para el baño. Cuenta con palmeras que fueron traídas desde Tahití en los años 60.
Los ahus son plataformas ceremoniales donde los antiguos habitantes levantaron sus inconfundibles y misteriosos moais que se expanden por la isla. No se puede perder el Ahu Tongariki, uno de los más bellos. Cuenta con 15 moais puestos en fila, el mayor grupo en orden de todo Rapa Nui. El Ahu Tahai concita el interés porque aquí se perciben los mejores atardeceres, tiene dos plataformas ceremoniales, una de cinco moais y otra de uno que tiene el mar a sus espaldas.
Rano Kau y Orongo. El volcán Rano Kau tiene 325 metros de altura y un gran cráter con una laguna, también posee impresionantes acantilados. En su ladera se emplaza la aldea ceremonial de Orongo. Son 50 casas de piedra con aspecto de cavernas.
Rano Raraku es otro volcán donde está la cantera en la que fueron esculpidos prácticamente todos los moais de la isla. Unos 400 quedaron sin terminar en distintos estados, formas y tamaños.