LAGOS Y VOLCANES

El sur de Chile es una zona mágica. Donde la lluvia frecuente limpia el cielo y mantiene todo verde, donde los bosques y la tierra húmeda perfuman el ambiente. El sur es también una región donde sus habitantes son acogedores con el visitante, donde la herencia cultural de los pueblos originarios está presente a diario y donde belleza escénica de los paisajes naturales cautiva.

El legado de los colonos se percibe en la gastronomía alemana, como también es posible disfrutar de los sabores de la cultura mapuche, protagonista indudable de esta zona del país.

Son tantas las opciones que ofrece el sur al visitante que siempre faltarán días y se dejarán actividades pendientes para una próxima visita. Aquí los aventureros podrán esquiar entre bosques milenarios, bajar por los rápidos de un río o realizar deportes náuticos en un lago. La pesca con mosca atrae a cientos de personas, incluso desde lejanas partes del mundo, mientras que los parques nacionales convocan a miles de visitantes que exploran sus senderos y se sorprenden con la naturaleza.

Qué Hacer

Pucón-Villarrica: dos ciudades lacustres emplazadas en la ribera del Lago Villarrica concentran la actividad turística de la Región de La Araucanía. Con una infraestructura de primer nivel, ofrecen una contundente variedad de actividades y atractivos en la naturaleza. Parques Nacionales, uno de los volcanes más activos de Latinoamérica y centros de esquí, gran cantidad de termas, etc. atraen a quienes buscan aventura, pero también descanso. Además, están próximos a varios otros lagos y balnearios para visitar, como Caburgua, Calafquén y Colico, entre otros.

Lago y Parque Nacional Puyehue: cercano a la ciudad de Osorno y muy próximo al límite con Argentina, el lago Puyehue tiene una extensión de 120 kilómetros cuadrados, ofrece hermosos paisajes y cuenta con varias playas de arenas grisáceas que suelen ser frecuentadas en verano. El Parque Nacional Puyehue posee varias rutas de senderismo que permiten explorar sus rincones, cascadas, ríos y lagunas, además de un bosque húmedo impresionante. El relajo lo aporta un exclusivo hotel termal y un centro termal con cabañas. Quien guste de la nieve, tiene en Antillanca un pequeño pero atractivo centro de esquí.

Puerto Varas y Lago Llanquihue: esta ciudad de clara influencia germana, ubicada a orillas del enorme lago Llanquihue se ha convertido en un polo turístico del sur. La gran belleza de los paisajes que la rodean ha sido importante, pero también han contribuido su amplia oferta de alojamientos, estupendos restaurantes, su casino de juegos y variado comercio. Un paseo por su costanera para disfrutar de preciosas vistas, un recorrido hacia los Saltos de Petrohué, un ascenso al volcán Osorno, un trekking por el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales son algunas de las alternativas para hacer aquí. También destacan otros pequeños y hermosos pueblitos lacustres como Frutillar y Puerto Octay.

Chiloé: este archipiélago es una tierra de mitos y leyendas que, además, cuenta con una gastronomía extraordinaria. Internarse en Chiloé es explorar un mundo de enorme riqueza cultural y natural, especialmente dentro del Parque Nacional Chiloé. La arquitectura chilota tiene un valor patrimonial incalculable, por un lado, por palafitos, casas de madera construidas sobre pilotes, como también por las bellas iglesias de madera que fueron declaradas Patrimonio de la Unesco.